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Vinos & Sabores Revista

Catena Zapata

Las raíces de la familia Catena, igual que las de los Mondavi o los Gallo de California, surgen de la próspera región vitivinícola de Le Marche, Italia. Allí nació Nicola Catena. Hijo de productores de aquella zona, partió hacia el «nuevo mundo» a fines del siglo pasado, trayendo consigo su enorme pasión por los vinos y un gran deseo de cultivar uvas en tierras propias.
Como otros inmigrantes italianos que llegaron a la Argentina, Nicola se estableció en Mendoza, que recién comenzaba a alcanzar reputación por su buena viticultura. En 1902, plantó su primer viñedo en el desierto de Mendoza, comenzando a elaborar vino para el mercado interno. Su hijo mayor, Domingo, rápidamente, se hizo cargo del negocio familiar. Hábiles empresarios, los Catena, progresivamente, fueron aumentando sus viñedos y los volúmenes de elaboración hasta convertirse en una de las familias viñateras más prósperas de Mendoza. En 1963, luego de graduarse como doctor en Ciencias Económicas, Nicolás Catena Zapata, hijo de Domingo Catena y Angélica Zapata, asumió la conducción de la empresa. El joven Nicolás diversificó y expandió aún más la compañía. En 1976, los Catena vendían más de 20 millones de botellas de vino por mes, dentro del mercado interno, siendo no sólo los principales vendedores de vinos embotellados en la Argentina, sino también uno de los principales embotelladores del mundo. «En la década del ´70, poseíamos gran cantidad de viñedos e importante infraestructura para la elaboración», comenta Nicolás.


Cambio de Rumbo
Como sucede con todos los visionarios, Nicolás Catena Zapata recuerda un momento de inspiración, que lo impulsó a una gran búsqueda de la perfección dentro del ámbito vitivinícola. En 1982, invitado como profesor visitante por el Departamento de Economía Agrícola de la Universidad de Berkeley, California, Nicolás decidió dedicar sus fines de semana a recorrer con su esposa, Elena, la región de Napa Valley.
Fue allí donde comprendió el alcance de los emprendimientos californianos y su determinación de competir con los mejores vinos de Francia.
«Un día paramos a visitar la bodega de Robert Mondavi. En ese entonces, todavía no conocía a Mondavi, y tomamos el tour habitual. Hasta ese momento, aún no había comprendido lo que los californianos estaban haciendo. Pero cuando vi las inversiones e investigaciones que estaban llevando a cabo, y pude apreciar lo que estaban alcanzando en términos de calidad, tuve una convicción: ¿Por qué no intentar lo mismo en Mendoza? Sabía que llevaría tiempo, pero también sabía que se podía hacer... Siempre pienso en aquella visita, como el momento clave que cambió toda mi visión sobre el concepto de calidad en cuanto a la elaboración de vinos». Recuerda Nicolás Catena.
En la primavera de 1983, nuevamente en la Argentina, Nicolás organizó un proyecto de investigación para determinar las mejores áreas de cultivo en Mendoza, para la plantación de Chardonnay, Cabernet Sauvignon y Malbec. Se realizó entonces un riguroso estudio de microclimas y condiciones de suelo. Al mismo tiempo, se llevó a cabo una cuidadosa selección de clones provenientes de Italia, Francia y California, a fin de determinar cuáles eran los más apropiados para la región de Mendoza.
El concepto de que menor rendimiento por hectárea significaba mayor calidad, era entonces un concepto muy revolucionario para los mendocinos», comenta Nicolás. «Tradicionalmente, los productores buscaban grandes rindes, y nosotros, de repente, comenzábamos a predicar sobre la necesidad de obtener menores rendimientos para mejorar la calidad de concentración de los jugos en las uvas.»
Durante el curso de estas investigaciones, Nicolás evaluó un factor fundamental: comparando el promedio de lluvias en Mendoza con los promedios de Europa y California, se dio cuenta de que debido a las escasas lluvias mendocinas y a la estricta dependencia de la irrigación, los productores poseían un enorme control sobre la cantidad de agua que cada viñedo necesita recibir durante la estación de crecimiento. Comenzó entonces un importante estudio sobre los efectos del control del riego. «Lo que nosotros descubrimos es que el cuidado estricto de la irrigación lleva a un gran salto en la obtención de uvas de calidad», explica Nicolás. «Puedo decir con honestidad, que actualmente nosotros somos los que más conocemos en el mundo en cuanto a lo que 'control de irrigación' se refiere.»
Hacia fines de los ´80, el proyecto de producir vinos de alta calidad había comenzado en serio. A medida que las investigaciones comenzaban a dar resultados en los viñedos, Nicolás y su equipo mejoraban substancialmente la tecnología en la bodega. La misma está equipada con la más alta tecnología y cuenta con importantes cantidades de barricas de roble francés y americano. De todas formas, la filosofía de Catena Zapata es, y siempre lo ha sido que, 'el buen vino se origina en el viñedo', y que el objetivo del enólogo es asegurar que cada racimo alcance su máximo potencial de aromas y sabores.
Nicolás Catena Zapata está convencido de que 'las condiciones climáticas de las zonas más altas de Mendoza son únicas en el mundo' y que el futuro de los grandes vinos de la Argentina radica en las uvas provenientes de los viñedos situados a más de 850 metros de altura.
«Un elemento clave para determinar la calidad en cualquier varietal es contar con la temperatura correcta durante el mes de maduración previo al día de cosecha. En Mendoza, podemos satisfacer los requerimientos de temperaturas acordes a cada varietal, simplemente subiendo o bajando la montaña.» Sostiene Nicolás.

 

 

 

 



 

Los viñedos
Los viñedos de las Fincas Catena Zapata están plantados a una altura que varía entre 850 y 1.500 metros, en las regiones de Luján de Cuyo, Maipú y Tupungato. Para cada variedad se elige la mejor combinación de suelo y microclima. Cuanto más pobre sea el suelo, se obtendrá menor producción y sus uvas serán de una concentración más alta. A mayor amplitud térmica - diferencia de temperatura entre el día y la noche- más propicia será la zona para el logro de uvas de calidad.
Numerosos enólogos extranjeros coinciden en el gran potencial de Mendoza como zona productora de uvas de calidad. En los últimos cinco años varios grupos internacionales han comprado tierras y plantado viñedos en las zonas más altas de Mendoza, incluyendo Kendall-Jackson, los hermanos Lurton, Pernord Ricard, Hiram Walker y Moët Hennessy, entre otros.
Las más recientes plantaciones de Catena Zapata se realizaron en Gualtallary, departamento de Tupungato, a 1.500 metros sobre el nivel del mar. Por primera vez en la zona se ha plantado Chardonnay, Pinot Noir y Merlot. Se cree que alcanzado el límite de menor temperatura que pueden soportar estas variedades, estos nuevos viñedos otorgarán uvas de extraordinaria calidad para la elaboración de vinos de nivel superior. Sólo el tiempo lo confirmará.

 

Comentarios de la prensa internacional
Revista Wine Spectator, Daily Wine News, abril de 2001 (USA): Catena Zapata finaliza la construcción de su nueva bodega en la Argentina; lanza al mercado externo su nuevo Cabernet Sauvignon top de exportación. «El argentino Nicolás Catena Zapata, quien prácticamente por sí solo colocó al vino argentino en la escena mundial... acaba de finalizar la construcción de una nueva bodega, CATENA ZAPATA (Zapata es el apellido de su madre). La bodega fue construida en Agrelo, en el centro de una finca de 150 hectáreas, con viñas de 18 años de edad, plantadas principalmente con uvas Cabernet Sauvignon y Chardonnay. La llamativa arquitectura, basada en el estilo de las antiguas pirámides Mayas, no escatima gastos en la nobleza de sus materiales, acorde con la tendencia de las más prestigiosas bodegas mundiales. Del mismo modo, posee alta tecnología, como tanques de acero inoxidable, cintas de selección, moledoras móviles y robots especiales para el remontaje. ...En la nueva bodega se elaborarán las marcas de exportación Catena Alta, Catena y Alamos Ridge. Además, se está elaborando un Cabernet Sauvignon top, solamente a partir de cosechas excepcionales. Este primer «Nicolás Catena Zapata Cabernet Sauvignon» que se ha embotellado es cosecha 1997... El lanzamiento oficial se hará esta primavera en USA, y a partir de entonces el Wine Spectactor seguirá su evolución...»
Revista Wine Spectator, agosto de 2001 (USA): «...Catena Zapata Mendoza 1997: Vino que demandó un gran esfuerzo y que logró estar a la altura de los mejores tintos del mundo. De textura gruesa, con notas de cassis, guindas y grosellas negras - parece verdadera esencia destilada de la uva Cabernet. Aparecen notas especiadas y minerales y un suave tostado en la terminación. Vigoroso, pero delicado. El tiempo potenciará sus cualidades... Para beber hasta el 2007...»
Revista Harpers, abril de 2001 (UK): «Les Domaines Barons de Rothschild han anunciado un joint-venture con Nicolás Catena Zapata, de Mendoza, Argentina. Se trata de la unión entre la familia Catena Zapata y el prestigioso grupo francés Lafite-Rothschild, así como de la unión entre dos varietales: el Cabernet Sauvignon y el Malbec. El proyecto comenzó hace dos años, compartiendo conocimientos para encontrar los 'terroirs' ideales en Mendoza, a fin de lograr el mejor 'assemblage' entre ambos varietales... La nueva bodega, construida en el centro de un viñedo situado a 940 metros sobre el nivel del mar, posee la más alta tecnología, con el propósito de asegurar un cuidado minucioso y gentil de las uvas y de cada proceso...»
Revista Decanter, mayo de 2001 -by Rose Murray Brown, MW- (UK): «Nicolás Catena Zapata ha marcado el rumbo de los grandes cambios que permiten ubicar a los vinos argentinos en el plano mundial. Este empresario de 60 años, cuya familia emigró de Le Marche, Italia, en 1902, sintió el ímpetu de iniciar esta transformación en 1982, mientras dictaba clases como profesor visitante en la Universidad de Berkeley, California.
«Al regresar a su país, decidió llevar a cabo una ardua tarea de investigación para encontrar las zonas más aptas para plantar Cabernet, Malbec y Chardonnay. «Asimismo introdujo en sus viñedos el sistema de riego por goteo...perfeccionó los sistemas de conducción... el manejo de canopia... y todo aquello que llevase a obtener una mejor fruta. «El resultado fue un increíble salto cualitativo. Además, desarrolló un programa de selección clonal de Malbec (seleccionando finalmente 10 clones de los 150 inicialmente elegidos)... «Comenzamos a entender la importancia de cosechar en el momento preciso», agrega Pedro Marchevsky, Ingeniero Agrónomo Principal de Catena Zapata. «También aprendimos que es fundamental cosechar cuando las semillas están maduras y los taninos suaves: esto es clave para nuestras largas maceraciones, para poder obtener el máximo de aromas y sabores posibles.
«Actualmente, el viñedo 'Angélica' de Catena Zapata, en Lunlunta, con 79 hectáreas de 60 años de edad, situado a 860 metros sobre el nivel del mar, con suelos arcillo-pedregosos y subsuelos de cantos rodados, da origen al voluptuoso Malbec Catena Alta. Más hacia el sur, en Agrelo, y a mayor altitud -940 metros sobre el nivel del mar- se encuentran las viñas de los Cabernets top de Catena Zapata, concretamente el viñedo «Tikal», donde la estación prolongada permite una mejor retención de acidez, obteniendo un vino especiado y estructurado, como el Cabernet Sauvignon Catena Alta. El Catena Alta Chardonnay proviene de un viñedo ubicado en Tupungato, a 1.200 metros sobre el nivel del mar. Las noches de Tupungato son frías, con mayor amplitud térmica que las zonas más bajas de Luján de Cuyo y Maipú. «...La nueva BODEGA CATENA ZAPATA, en Agrelo, inspirada en el diseño de las pirámides Ma Catena Zapata...»


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